PARACAÍDASDE EMERGENCIA.

Los paracaídas de emergencia fueron incorporados a las alas delta hace másde 25 años, y su uso en el mundo del parapente, aunque más tardío, se hageneralizado y ha de formar parte de cualquier equipo de vuelo por básico quesea éste. Un emergencia no es un accesorio, como lo es un vario o una emisora,sino que la misión que ha de cumplir es capital, por lo que su elección, uso,y mantenimiento, han de ser una prioridad para el piloto. Constituye por simismo una última oportunidad, y su buen funcionamiento depende en buena partede que consideremos a este elemento tan importante o más que el propioparapente, por ello debemos atender a sus " necesidades ", quetambién las tiene.

               SU UTILIZACIÓN    

¿ Cuando debemos usarlo ?  Mejor nunca, pero si sucede algo de lo acontinuación se expone, no debemos tener ningún reparo en utilizarlo. No locompramos solamente para lucirlo en el arnés.

Colisión en vuelo, rotura del paño o suspentaje de nuestra vela, plegadasirreversibles o cerca del relieve, y problemas fisiológicos que nos impidan seguircentrados con seguridad en el vuelo. Estas son la causas más comunes.

            ELBALANCEO.

Como veremos más adelante, los paracaídas, y especialmente los de tipoPDA y porosidad 0, suelen balancearse mucho al descender debido a la interferencia del parapente, que a menudo tiende a reabrirse , así como a la forma en que se organiza el flujo aerodinámico dentro del paracaídas. Este efecto puede resultar peligroso, pues puede incrementar la velocidad con que llegamos al suelo. Es conveniente, si no disponemos de un sistema de suelta rápida (que será lo más normal), intentar recoger el parapente hacia nosotros, y de no ser posible, al menos tirar de las bandas "B" para reducir su interferencia.

            LAEXTRACCIÓN.

Ha de hacerse siempre hacia el exterior y con mucha fuerza. No debemoslanzarlo hacia delante, porque si estamos metidos en una autorrotación sevendrá contra nosotros. Hay que intentar aprovechar nuestra velocidad ylanzarlo en dirección contraria a nuestro avance para que así se abra antes yno se enrede con el parapente.

            

               TIPOS

Hay una gran variedad de paracaídas en el mercado, con diseños, aparienciasy características de manejo y vuelo muy distintas. En realidad son unavariación de un mismo concepto que tratan de adaptarlo mejor a las necesidadeso gustos de cada piloto.

Los hay de campana semiesférica tradicional, cónicos, cónicos conválvulas, PDA , doble campana, dirigibles, de tejido poroso o porosidad 0, tipoRogallo o delta, de extracción manual, balística o mediante muelles o airecomprimido, etc.... La verdad es que ninguno de ellos es mejor que los demás,todos tienen algo a favor y algo en contra. 

                           .-Gráfico sobre las diferentes formas de las campanas de paracaídas.

         Campana semiesférica

 Campana cónica Doble campana cónica

                         P D A

                             .-Gráfico sobre la circulación aerodinámica en algunos tipos de paracaídas.

                     Paracaídas cónico

                             Doble campana cónico

                                       P D A

 

Centrándonos en los más utilizados, comenzaremos hablando de los PDA ( PullDown Apex ).

Seguramente sean los más extendidos entre pilotos de ala delta y parapente,tienen forma de medio tomate, con una gran abertura en su cúspide por dondesale gran parte del aire que circula en su interior. Llevan una línea o cordóncentral fácilmente reconocible por su mayor grosor con respecto a las demás, ycuya misión es abombar hacia el interior la válvula superior, generando asíuna mayor resistencia. Suelen tener el suspentaje corto y una pequeñasuperficie para garantizar su rápida apertura. Su principal ventaja esobviamente su apertura ultrarrápida dada su simplicidad ( especialmente los deporosidad 0 ), así como su fácil plegado. 

                                                              Paracaídas tipo PDA

Su desventaja con respecto a otros,es que tienen una tasa de descenso mayor que los de doble campana . Ademáspendulean bastante durante su descenso debido a que cuesta más organizar lacirculación aerodinámica del aire que desprende en forma de burbujas por loslaterales del paracaídas, sobre todo por la gran resistencia que genera su forma y su pequeñasuperficie, así como por la interacción del parapente durante el descenso . El penduleo puede resultar peligroso, pues si a la velocidad dedescenso de estos paracaídas ( de 4 a 7 m/s según fabricantes y tipos) le sumamos la velocidad horizontal provocada por el penduleo, la llegada alsuelo puede resultar muy dura. Para quien fije como prioridad la velocidad deapertura, este es su paracaídas, aunque hay que tener en cuenta que tambiénhay otros factores que inciden directamente sobre la velocidad de apertura, comolo es la energía con que se lanza, así como la dirección en que se lanza y,por supuesto, sueficiente plegado.

 

           Paracaídas de doble campana.

El otro gran grupo de paracaídas, que en realidad son una variedad de losPDA, son los de doble campana y válvulas.

Se trata de paracaídas con dos campanas superpuestas que tienen en su puntode unión unas válvulas cuya misión es organizar el flujo aerodinámicosuavizando mucho su descenso, tanto en velocidad de caída, como en movimientospendulares. Suelen ser porosos y de gran superficie. Su velocidad de aperturaalgo mayor que los PDA puros ( entiéndase por "puros" :pequeña superficie, suspentajes cortos, porosidad 0, y única válvula), perono mas de medio segundo sobre

        Paracaídas de doble campana

 una media de 3 ( en caída libre ). Su gran estabilidad viene dada porque elsoplido del aire sobre las válvulas encauza y suaviza el desprendimiento de lacapa límite en el extradós. Eso se traduce en menos balanceos y un descensomás regular cuando el paracaídas se balancea por la interferencia delparapente. También su tasa de descenso en menor. Por contra suelen tener unprecio algo mayor, son mas sensibles a la deriva por su mayor superficie y su plegado esalgo más complicado. Es el paracaídas indicado paraquienes tienen como prioridad bajar despacio y de forma algo máscontrolada. 

Existen en la actualidad muchas combinaciones de los dos modelos anterioresen función del grado de porosidad, posición de las válvulas o aberturas enlos que las llevan, superficie, posibilidad de dirigirlos o no, etc... La metaes conseguir conseguir un paracaídas que tenga una apertura muy rápida, quebaje de forma controlada y lenta, y que tenga un fácil plegado ymantenimiento.......... y que todo esto no resulte demasiado caro.

 

           Los paracaídas dirigibles.

Como su nombre indica, se trata de aquellos paracaídas que permiten laposibilidad de controlarlos durante su descenso, tanto para penetrar en elviento y controlar la deriva, como para aterrizar con la mayor suavidad posible.Existen diversos tipos de paracaídas dirigibles. Podemos encontrar paracaídasdirigibles de campana semiesférica con dos bandas, que permiten controlar dosflancos del paracaídas. De cada una de estas bandas ( que tienen un separador entreambas ), parte un cordón central o cinta PDA hacia el centro de la válvula.Accionando las bandas, lo que hacemos en realidad es actuar sobre lossuspentajes del paracaídas, que al tensarlos, abren unas ventanas o válvulassituadas en lo que sería la parte posterior del paracaídas permitiendo asícierto control de la deriva.

Otro grupo de paracaídas dirigibles son los del tipo Cut Away, que son parecidos a los primeros parapentes. Se trata de paracaídas con un número muy reducido de cajones ( unos 5 ) que pueden pilotarse perfectamente de forma muy similar a un parapente. Llevan aparejado un sistema de suelta rápida con el que nos liberaremos del parapente para que este no interfiera en nuestro descenso. Su ventaja es que permiten controlar la deriva y penetrar en vientos moderados para tomar tierra donde mejor nos convenga. Sus inconvenientes son varios. Por un lado hay que asumir el reto de una caída libre durante algunos metros hasta liberarnos del parapente, y si nos hallamos cerca de una ladera la cosa puede no resultar muy bien.

Por último encontramos entre los paracaídas dirigibles los de tipo Rogalloo Delta, desarrollados en Rusia a partir de las ideas de Rogallo, y que dan como resultado un paracaídas de forma triangular muy simple, pero que asegura un cierto planeo y control de la vela, hasta el punto de poder despegar con él desde una ladera.

Aunque existen desde hace algunos años, muchos pilotos están adoptando esta opción, sobre todo después de comprobar en un curso SIV lo deprisa que puede llegar a bajarse en un PDA normal. Sin embargo, existe cierta polémica acerca del uso de este tipo de paracaídas, hasta el punto de que para muchos otros pilotos siguen sin ser una buena opción. Los motivos analizados por la federación francesa de vuelo libre son que, al tratarse de un planeador más que de un parapente, su fineza necesita indefectiblemente de un sistema de suelta rápida que libere siempre el parapente, ya que de lo contrario, el riesgo de que ambas velas se pongan en espejo y comiencen a girar, son altas, aumentando considerablemente la velocidad de caída . Además ha de tenerse en cuenta que el lanzamiento de un emergencia se realiza siempre bajo unas condiciones de stress bastante altas, por lo que se necesita mucha tranquilidad y algunos metros de altura para que todo salga bien. Si estamos con altura, tenemos cierta tranquilidad y destreza para realizar la operación, estupendo, pero si no.............  En fin, que eso depende de cada cual y la forma en que valore los beneficios o riesgos de su utilización.

 Por contra, su apertura es ULTRA-RÁPIDA y su descenso suave y controlado al máximo, por lo que el control de la deriva e incluso la elección del campo de aterrizaje, o de NO ATERRIZAJE, es posible. Su precio también es sensiblemente más elevado que un PDA, y su plegado, igualmente más complicado. 

               Más cosas sobre los paracaídas..................

            Los sistemas de extracción.

Manual. Es el más común , se trata de un asa de nylon rígida unida alcontenedor del paracaídas y sobre la que al aplicar fuerza extraeremos todo elpaquete de emergencia.  El lanzamiento del paquete ha de hacerse con fuerzay hacia el exterior, en dirección contraria a nuestro avance. Debemos evitardejarlo caer sin más, pues de esta forma ganaremos algún segundo en suvelocidad de apertura.

Sistemas balísticos.  Son sistemas que llevan incorporado un mecanismopirotécnico que lanza el paquete y abre el paracaídas en un tiempo record.Este sistema es capaz incluso de atravesar la tela del parapente para abrirsecamino. Su inconveniente es su costo, su mantenimiento, y su peligrosidad endespegues muy concurridos, pues un accionamiento fortuito de este dispositivopuede herir gravemente a alguien.

Los muelles y los sistemas de aire comprimido. Son dos fórmulas distintaspara el mismo cometido. El accionamiento de cualquiera de estos sistemas permitela extracción del pilotillo, que es un pequeño paracaídas que a su vez tiradel principal provocando su apertura. Son menos rápidos que los pirotécnicos,pero menos peligrosos en caso de accionamiento fortuito. En general estosmecanismos no manuales de extracción son mas complejos a la hora de efectuarsobre ellos las operaciones de plegado y mantenimiento.

            La fuerza de extracción

Normalmente, con los sistemas combinados de pasador o aguja y velcro, lafuerza necesaria para extraer el contenedor es de unos 5 o 6 Kg. Es convenienterevisar con frecuencia el sistema de extracción, especialmente después dealgún revolcón que pueda haber aflojado o descolocado el velcro

            El tiempo de apertura

Este tiempo depende de una gran variedad de factores, y no solo del tipo deparacaídas que llevemos. Si se trata de un paracaídas de extracción manualtipo PDA, el tiempo puede oscilar entre los 3 y los 5 segundos en caídalibre,y unos 35 m. recorridos. Pero las mediciones que se realiza en los test no sondel todo fiables, pues no se reproducen las muchas situaciones que se pueden daren una emergencia real, como son la velocidad de descenso, la velocidad angular,la interferencia del parapente, la fuerza del lanzamiento, etc... Normalmente unparacaídas necesitará de 40 a 60 m. para abrirse de forma efectiva y total.

            La velocidad de descenso.

Para evitar daños al aterrizar con un paracaídas de emergencia, la tasa de caídano debería superar los 6,5 m/s, que sería como saltar desde una altura de 2,5m.

            El aterrizaje.

Para aterrizar con ciertas garantías debemos conocer la técnica queutilizan los paracaidistas: codos pegados al tórax, pies juntos, barbillapegada al cuello, rodillas ligeramente flexionadas, y musculatura en tensión dispuesta a rodar en cuanto toquemos el suelo.

            La colocación del paracaídas en lasilla.

En función de nuestros gustos, así como de los fabricantes de sillas queincorporan contenedores para su alojamiento, podemos llevarlos en distintasposiciones.

Bajo la silla, justo en la parte inferior de la tabla sobre la que nossentamos. Suelen llevarlo algunas sillas de competición. Dada su posición tanexpuesta, la apertura fortuita  en vuelo tras un revolcón en el despegueque lo haya descolocado, no es difícil.

En un lateral. Es la fórmula más utilizada por su simplicidad, dado que elasa esta siempre a la vista y en un costado de la silla. Su único inconvenientees que la posición para lanzarlo, si bien no es mala, no es la mejor posible,pues para lanzarlo con fuerza hacia el exterior tenemos que hacer dosmovimientos, uno de extracción del paquete del contenedor, y otro delanzamiento propiamente dicho. Si intentamos hacerlo todo con un solomovimiento, debido a la fuerza que hay que aplicar solo para extraerlo, y debidotambién a la longitud de la cinta que une el asa al paquete, nos quedará muypoco recorrido en el brazo para lanzarlo lejos y fuerte.

Ventral. Seguramente sea la posición más cómoda de todas, pues nodesequilibra el peso en la silla al encontrarse en el centro, el asa estasiempre a la vista, y su posición para el lanzamiento en inmejorable. Su únicoinconveniente es que resulta algo engorroso por el hecho de que siempre lollevamos colgado de la silla, y por ello tendremos que quitarlo y ponerlo cadavez que despeguemos o aterricemos.

Dorsal. Este sistema incorpora el recipiente o contenedor del paracaídas enel dorso de la silla. El asa de extracción puede ir situado detrás, a laaltura de la zona lumbar, o bien sobre el hombro. Como es obvio su principalinconveniente es que no tenemos el asa a la vista, y tendremos que fiarnos denuestra "memoria táctil" para dar con ella, por eso es convenienteensayar mucho el lanzamiento colgados sobre un columpio.

 

SU MANTENIMIENTO.

Debemos prestarle mucha atención a este apartado. El mantenimiento del paracaídasno es demasiado complejo. Para empezar, si vamos a estar un tiempo sinutilizarlo hay que guardarlo en lugares secos , no expuestos a la luz solar, y atemperatura ambiente, sin depositar nada encima que los pueda comprimir oapelmazar. Si lo utilizamos con regularidad es necesario, al menos 2 veces alaño, sacarlo para airearlo y quitarle la electricidad estática al menosdurante 24 hs.,limpiarlo, y finalmente  plegarlo cuidadosamente. Si no conocemos bien latécnica de plegado de nuestro paracaídas es mejor dejar esta operación a unexperto.  Observando estas pautas de mantenimiento un paracaídas puededurar muchos años.

            PLEGADO.

Aunque todos los paracaídas no se pliegan de la misma forma, pues depende desus características, aquí están los pasos básicos para plegar un paracaídastipo PDA sin válvulas, uno de los más extendidos.

  1. tras haberlo tenido durante al menos 24-48 horas aireándose para quitarle la electricidad estática almacenada, lo extenderemos sobre una superficie lisa y limpia. Un césped limpio y sin humedad, una gran mesa , o el suelo de una habitación barrida, nos puede servir. Procederemos entonces a quitarle cualquier suciedad o rastro vegetal con un trapo limpio y seco. 

  2. podemos ayudarnos de algunos sencillo útiles, como por ejemplo, un par de pesas pequeñas de gimnasio, un par de destornilladores para fijar la vela al suelo si lo hacemos sobre cesped, y algunas pinzas de ropa.

  3. estiraremos la tela y los cordinos para que se vayan desenredando, al tiempo que comprobamos que no hay ninguno montado sobre la tela.

  4. normalmente podemos separar los cordinos en tres grupos. A un lado los correspondientes a una de las mitades de la campana; en el centro dejaremos el cordón central que llega hasta la abertura o válvula superior; y en el otro grupo, los que corresponden a la otra mitad de la campana. Es fácil distinguirlos porque todos ellos están numerados, al igual que los paños que componen la campana del paracaídas. Por ejemplo, si el paracaídas tiene 18 paños, tendrá también 18 cordinos; en un grupo separaremos del 1 al 9; en el centro el cordino central ( se distingue por su mayor grosor ); y al otro lado, el grupo del 10 al 18.

  5. con ayuda de alguien a quien podamos engañar, comenzaremos a separar los diferentes paños que componen la campana y los colocaremos igual que se colocan los paños de un paraguas cerrado. Al igual que los cordinos , a un lado los paños del 1 al 9, y al otro del 10 al 18. En la parte superior deben de quedar a la vista el paño 1, y el paño 18, cada cual a un lado.

  6. separados los paños, comenzaremos a separar uno por uno los cordinos correspondientes a cada grupo, fijándonos que no haya ninguno montado o enredado con otro desde su unión con cada paño y hasta la base que los agrupa a todos. Yo suelo utilizar para esta operación un sencillo útil de madera con 9 muescas por las que paso cada uno de los cordinos, aunque también pueden servir los dedos usándolos a modo de peine.  

  7. en este punto en el que hemos plegado los paños de la campana, y desenredado y separado en tres grupos los cordinos, podemos comenzar a plegar la campana. Para ello  y antes que nada, levantaremos los dos paños superiores tirando de los cordinos 1 y 18 al tiempo, y miraremos que el cordón central que parte de la válvula tampoco se encuentra enredado con nada. Hecho esto, devolveremos los dos paños a su posición y sacaremos el aire que aún pueda haber en la campana. Después plegaremos cada uno de los dos grupos de paños sobre si mismos, primero longitudinalmente , y después de forma transversal en varias dobleces que se correspondan con el tamaño del contenedor ( suelen salir unas 3 dobleces, aunque como digo, dependiendo del tamaño del contenedor). El objetivo es conseguir recoger todo el paño en zig-zag. 

  8. plegada la campana ya podemos juntar los diferentes grupos de cordinos en un solo mazo , y desde la base de la campana comenzar a recoger este mazo en zig-zag  evitando que pueda rotar. Para ello es mejor contar con la ayuda de alguien que nos eche una mano. El largo de cada una de las dobleces del mazo de cordinos no debe superar la longitud de la campana. 

  9. doblado en zig-zag el mazo de cordinos, pasaremos gomas nuevas justo en las dobleces para organizarlos mejor, pero ojo, las gomas no deben de apretar, y además, deben estar los mas hacia fuera posible. No olvidemos que estas gomas serán liberadas con la extensión de los cordinos durante la fase de lanzamiento, y si ponemos una goma demasiado apretada o demasiado hacia adentro, podemos dificultar la apertura.                                                                            

  10. ahora podemos poner los cordinos ya recogidos sobre la campana del paracaídas, y todo el conjunto meterlo en el contenedor interior. Debemos dejar de 50 cm. a 1 m de cordinos fuera del contenedor interior para así evitar el desprendimiento del paracaídas mientras sacamos éste del bolsillo que lo aloja y que lleva incorporado la silla. Esta longitud es necesaria para efectuar libremente el lanzamiento y que el paracaídas no salga del contenedor antes de tiempo.

  11. Introducir cuidadosamente el contendor interior en el exterior ( entiéndase por "exterior" el bolsillo que lleva incorporado la propia silla de vuelo), y por supuesto, enganchar mediante mosquetón el extremo de los cordinos a la V , que no es mas que una cinta doblada en forma de V que une el paracaídas con la silla.

  12. por último, cuando enganchemos el pasador y el velcro, pegar el velcro de forma normal, sin insistir ni apretar en exceso, pues luego nos puede costar mucho desprenderlo según en que posición tiremos del asa. Hay que tener en cuenta que los velcros presentan una gran resistencia a desprenderse cuando hacemos la fuerza de forma longitudinal o en cizalla, de ahí la importancia de chequear este velcro con frecuencia, ya que un arrastrón puede dejarlo medio suelto o demasiado fijado.

 

           

 

 

Estiramos tela y cordinos

Organizamos los paños según numeración.

Separamos los mazos de cordinos en tres grupos

Desenredamos concienzudamente los cordinos

Antes de plegar el paño, comprobamos la posición del cordón central y vemos que no tenga líos.

Plegamos longitudinalmente cada grupo de paños.......

...y luego transversalmente para conseguir el zig-zag. Después recogemos la maza de cordinos en zig-zag también

Pasamos las gomas a los cordinos para organizarlos mejor dentro del contenedor

Antes de meter el contenedor en la silla, dejar un tramo de cordinos fuera del contenedor para mejorar el lanzamiento y evitar quedarnos con el contenedor en la mano

 Ya podemos alojarlo en la silla y componer las solapas para colocar el pasador y el velcro del asa de lanzamiento

 

Aunque todas y cada una de las fases de plegado del paracaídas son muy importantes, hay que poner especial énfasis en desenredar muy bien los cordinos. Siempre será menos malo llevar mal doblada la campana, que tener un enredo entre los cordinos, pues este hecho si que impediría la normal apertura del paracaídas.

En cualquier caso el plegado siempre ha de ser hecho de forma muy concienzuda, y tomarse un buen tiempo para ello. Si tenemos dudas, o no nos vemos capaces de hacerlo bien ( regular ¡¡ NO VALE !!) ,  ACUDIR A UN EXPERTO que lo haga por nosotros.

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